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Los candidatos a diputados y senadores no tienen segunda vuelta, los que salgan elegidos harán y votarán las leyes, en ellos se juega el futuro del país y de nuestros hijos. Por eso, hemos elaborado la “guía de voto positivo”. La guía se elaboró a partir de un cuestionario de tres preguntas que se les envió a los candidatos. También se revisaron sus páginas web, y para los que se reeligen, se analizó su comportamiento legislativo. La guía tiene la postura de los candidatos respecto de la píldora, el aborto y el matrimonio homosexual. Hemos puesto un “tic verde” a los candidatos que cumplen positivamente con la defensa de la vida y la familia, ya que estos candidatos merecen nuestro reconocimiento y apoyo ciudadano. Agradecemos a los voluntarios que nos ayudaron a recopilar la información, al Presidente de la Cámara de Diputados Rodrigo Álvarez por su contribución, y a todos los candidatos que sí contestaron. Los candidatos que no contestaron ya dan una señal de peligro y de falta de transparencia. Haz click aquí para ver la guía de voto positivo (incluye candidatos a diputados y senadores)
Algunas notas aclaratorias y preguntas que nos han hecho por la elaboración de esta guía de voto positivo. 1. ¿Por qué fijarse solo en los temas de la vida y la familia? Si bien hay muchos otros temas importantes, como la delincuencia, educación o empleo, creemos que un político debe poner a la persona como centro de todas sus acciones públicas. ¿Qué respeto le merecerá la persona humana si no es capaz de defenderla cuando es tan pequeña, inocente e indefensa? Un candidato que defiende a la persona humana y su dignidad, sin importarle su tamaño o circunstancia, es una buena elección. Como ha enfatizado el Papa Juan Pablo II: la negación del derecho a la vida en principio, asienta las bases para que se nieguen todos los demás derechos. 2. Algunos candidatos se incomodaron ante la pregunta de la píldora ya que solo les ofrecimos como respuesta un “está a favor” o “está en contra”, ¿por qué no les dimos una tercera opción que les permitiera tomar una postura de “buena fe” o justificable? Porque en el Congreso se enfrentarán a situaciones como ésta, donde podría existir duda científica, y en la que de todos modos tendrán que elegir si votarán a favor o en contra. Pues bien, la defensa honesta de la vida de todos los seres humanos, sin discriminación, obliga moralmente a votar en favor de ella, aun en la duda. Además, los candidatos que finalmente optan por no entregar la píldora, tomando una decisión que podría ser impopular, son servidores valientes, ejemplares y dignos de alabanza, que merecen nuestro respaldo. 3. En el caso de la pregunta sobre el matrimonio homosexual, la postura del candidato ideal es la de aquél que se opone a éste. Toda persona goza de la misma dignidad humana y por ello merece respeto y cuidado. En razón de esta igualdad esencial, ninguna persona puede quedar inmune al juicio moral que recae sobre sus acciones libres. Por ese motivo, se debe distinguir entre la tendencia y la conducta. Lo que se juzga, lógicamente, es la conducta homosexual como intrínsecamente desordenada al orden de la naturaleza humana y al bien del matrimonio y la familia. Un político justo y prudente entiende que estas leyes se oponen al bien común, pues otorgan validez jurídica y social a una conducta que no la merece; homologándola al matrimonio, se niega la validez universal de bienes humanos e instituciones que convienen a la persona y a su sana convivencia, dañando el carácter de sus ciudadanos y de la sociedad. Además, al buen político no puede serle indiferente la arremetida del lobby gay, que encuentra en el Cristianismo (o la Iglesia) y en la familia a sus enemigos principales, pues constituyen la principal reserva moral transmisora de los valores universales que se oponen a su ideología. |